Aquí os dejo un pequeño fragmento de una de mis historias para que os hagáis una idea de cómo escribo:
Mis ojos observaban ese maldito edificio arder. El lugar donde había
nacido, donde me había criado, se consumía poco a poco por la fuerza de las
llamas. No me dolió, al revés, mi corazón se deleitó con la fuerza abrasadora
del fuego. El placer que sentí al ver caer la primera chispa sobre la gasolina
que yo misma había derramado por toda la casa no se podía comparar con el sufrimiento
que yo había vivido ahí dentro durante toda mi vida. Todo iba a desaparecer y
convertirse en cenizas.
Espero que os haya gustado igual que me gustó a mí escribirlo.


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